- Dejá de volar, libélula.
- ¿???
- Estuve leyendo y…
(sospecho que esto lo lee más gente de la que creía. Voy a tener que empezar a medir lo que escribo).
Gracias L.
Guardo esa tarde en mi álbum de momentos mágicos, entre una mirada de hace algunos años y la primera vez que estuve a solas frente a un piano.