Estoy descubriendo que soy hermosa, que mi alma es pura y divina. Que el mundo me puede amar si yo realmente me creo importante y me valoro así, como soy. Que no necesito máscaras para ocultar lo hermoso de mi rostro, que no necesito más que ir en busca de mis sueños para alcanzarlos, que no necesito más que soñarte para tenerte a mi lado.
Te habrás dado cuenta que tengo mucho para aprender de vos, y también tengo mucho para enseñarte.
Bienvenido a mi mundo, ya sos parte de él.