Dicen que no fuimos hechos el uno para el otro. Dicen que no estábamos en la misma sintonía. Dicen que jamás hubiera funcionado, y dicen que me hacías mal, que no me convenías, que no eras para mí. Dicen que me hiciste sufrir, llorar como nunca.
Pero nadie dice que fuiste el único que me hizo sentir viva.
Y que, a pesar de todo, muero por volver a verte (pero mejor, que nadie se entere).